El empate de San Lorenzo ante River por la Copa Libertadores resultó casi milagroso. La transformación del 2-0 en 2-2, cuando al partido le restaban 30 minutos y el visitante se quedó con 9 jugadores contra 11 del dueño de casa, era una situación imposible de imaginar por cualquiera que estuviera siendo testigo de la hasta entonces fiesta millonaria.
Gonzalo Bergessio, héroe y verdugo de la noche copera, se convirtió en cinco minutos en los uruguayos Schiaffino y Ghiggia en la final del Mundo de Brasil 1950. Sin la dimensión del legendario Maracanazo, consiguió arruinar la euforia del Monumental repleto de hinchas de River, dando paso a un clima helado e inesperado. La falta de respuestas del equipo de Simeone, en los 20 minutos finales del segundo tiempo, se reflejó en la impotencia del hincha.
Es muy difícil explicar los motivos de semejante descenlace. No creo que haya sido a causa del factor huevos ni por inteligencia, ejercitados por parte de San Lorenzo. Hasta entonces, lo que parecía la clasificación segura de los de Simeone, se justificaba en mayor parte por los torpes errores cometidos por el Ciclón. El primer gol llegó de un tiro libre que entró pidiendo permiso y picó en los pies del arquero. El segundo, por una agresión gratuita e inoportuna de Bottinelli que acabó en el penal.
Sin embargo River, a modo de tonto consuelo de no ser el único en quedar eliminado por su condición avícola, comparte su eliminación inexplicable con el Flamengo de Brasil. El cuadro carioca recibió en su estadio al América de México tras haber conseguido un holgado triunfo en el DF por 4-2. Sólo una tragedia podía dejarlo fuera de la Copa. El paraguayo Salvador Cabañas, fue autor de dos de los tres goles con que la alegría brasileña tuvo su fin para esta edición de la Copa Libertadores.
Con el triunfo de ayer en Belo Horizonte, una vez más Boca superó una fase eliminatoria definiendo de visitante en Brasil. En esta ocasión, derrotó al Cruzeiro tras haber repetido el mismo resultado de la ida: 2 - 1. El dos a uno con que terminó el partido de ida en la Bombonera y que había dejado un sabor amargo en los hinchas xeneizes, se resolvió en la primera mitad en el Mineirao cuando Palacio y Palermo marcaron sus respectivos goles.
El año 1994 fue el último en que Boca regresó desde Brasil con resultados adversos estando en juego la Copa Libertadores de América. En aquella edición del torneo, el equipo de la ribera, dirigido por Cesar Luis Menotti, integró el grupo inicial con Velez Sarsfield (que sería el campeón con Carlos Bianchi como DT), Palmeiras y Cruzeiro. Boca acabó último en el grupo, y en sus excursiones a San Pablo y Belo Horizonte, recibió sendas derrotas por 6 - 1 y 2 - 1, respectivamente.
Recién en 2000 Boca volvió a disputar la Libertadores, llegó a la final y derrotó por penales en la revancha al Palmeiras. Lo mismo sucedió con el mismo rival en 2001, pero en semifinal. Previamente dejó atrás al Vasco da Gama (0 - 1) en cuartos. En 2003, eliminó (siempre con el partido de ida afuera) a Paisandú (2 - 4) en octavos y al Santos (3 - 1) de Robinho y Diego en la final. En 2004, liquidó la serie de cuartos con Sao Caetano por penales, tras empatar ambos encuentros. Más reciente, en 2007 se consagró campeón en Porto Alegre al ganar 2 a 0 con Riquelme autor de los dos goles.
La eliminación de Estudiantes de La Plata de la Copa Libertadores es una mala noticia para el fútbol. Luego de ver la falta de protagonismo y de compromiso por el espectáculo, de parte de la Liga Deportivo Universitario de Ecuador, es una verdadera pena que el León deba abandonar la competencia en la primera ronda de eliminación directa.
Agustín Alayes fue muy sensato al manifestar ni bien terminó el partido, que Estudiantes quedó afuera porque algo le habrá quedado por hacer. Es cierto, su declaración fue tan sencilla como contundente. Pero la verdad que el equipo pincharrata demostró con claridad ser un equipo con ambiciones, tanto en el primer partido en Quito (aún cuando iban cero a cero), como en la revancha en el Estadio Único.
El partido que hizo Verón, yendo a buscar todas las pelotas como si fuera el último partido de su vida, fue todo una señal de la importancia que tiene para el hincha la Copa Libertadores. La Bruja fue una vez más quien enseñaba el camino para llegar al gol. Parado siempre en dos tercios del campo y con nueve o diez jugadores rivales de frente, se encargó de meter los mejores pases para que llevaran peligro al área de club ecuatoriano y además fue quien cortaba todos los tímidos intentos contragolpeadores.
Por el lado de la Liga, en cambio, los dirigidos por el Patón Bauza, no sintieron ningún pudor por defender con los 11 jugadores en campo propio, desde el minuto 46 cuando el resultado era uno a uno y todavía Estudiantes necesitaba de tres goles más para dar vuelta la historia.
Sebastián Battaglia se ganó, con toda justicia, el premio al mejor jugador del superclásico del último domingo. No sólo por haber sido el autor del único gol del encuentro, además fue el patrón del medio campo. Incansable, para dedicarse a cortar el juego de casi todos los intentos ofensivos del equipo rival. Inteligente, para entregar de primera la mayoría de las pelotas a sus compañeros mejor ubicados. Solidario, para cuidar las espaldas de los volantes cuando se fueron al ataque y cerrar los caminos de izquierda a derecha.
Hace unas temporadas atrás, cuando apenas tenía 25 años y le dieron la responsabilidad de convertirse en el capitán del primer equipo de Boca, el Coco Basile (el DT en ese entonces) lo definió como “el equilibrista”. Sin simpatizar con el actual DT de la selección argentina, me parece que tal vez sea el calificativo más acertado para describir al 5 de Boca de hoy. Equilibrio, es la característica que más se ajusta a perfil.
Tanto dentro como fuera de la cancha, donde no suele ser capturado por las sedientas cámaras de la televisión, ni por las empresas de publicidad, “el Seba Battaglia” conserva en su haber una trayectoria que cuaquier mortal envidiaría (6 torneos locales, 1 Copa Sudamérica, 2 Recopas Sudamericanas, 4 Copas Libertadores y 2 Copas Intercontinentales con la camiseta xeneize). Sin embargo, se lo suele ver con un perfil tan moderado como si todavía soñara con llegar algún día a jugar al fútbol en la primera de un club cualquiera.
La selección argentina tiene hoy una competencia feroz para los volantes centrales, y es posible que a ese nivel, sus rivales en el puesto (Mascherano, Cambiasso, Gago, Banega) corran con ventaja. De cualquier modo, y aunque no tenga el privilegio de jugar algún día una Copa del Mundo para la Argentina, Battaglia merece ser reconocido como un gran jugador de estas tierras.
Mañana el fútbol argentino se viste de fiesta. Boca y River vuelven a enfrentarse y el país entero estará pendiente de lo que sólo unas 40 mil personas podrán presenciar como testigos directos, en la propia Bombonera. Se trata del clásico más trascendente de la Argentina, y tal vez uno de los más atractivos del mundo.
La simple razón de ver en un mismo terreno de juego, las camisetas rojas y blancas y las azules y amarillas, es suficiente para generar un clima único. Todo los demás, como datos estadísticos, localía, posiciones en la tabla, partidos de Copa Libertadores, son condimentos que acumulan mucha ansiedad y tensión en los hinchas de una y otra parcialidad.
Ayer Juan Román Riquelme, uno de los máximos referentes del equipo xeneize, dijo al respecto: “El domingo va a ser un partido complicado, que para la gente significa mucho, pero vamos a ser realistas: es un partido de 90 minutos, donde juegan 11 contra 11 y no hay que darle tanta vuelta a lo mental ni a nada. Se va a jugar fútbol y nada más.”.
A partir de las 15.10 de la Argentina, muchos comenzaremos a vibrar por una nueva versión del superclásico.
En el Nuevo Gasómetro, San Lorenzo y River jugaron un partido de copa. No sólo jugaron un partido por la Copa Libertadores, sino que lo hicieron con mucha entrega, pasión y algo de pierna fuerte. Estuvo a la altura de las expectativas. Un partido apretado, que a pesar de terminar con el local vencedor en el último minuto, deja la definición abierta para la revancha.
Hasta ahora, la imagen de Ramón Díaz llega en alza. Su repunte en el torneo vernáculo, sumado a esta ventaja parcial en octavos de final, le otorga todo el crédito a favor que ilusiona a los hinchas azulgranas. Las victorias sobre Boca y River en cuatro días lo muestra hasta aquí, como el gran ganador en esta seguidilla de partidos en la que están inmersos juntos a xeneizes y millonarios.
River Plate, por su parte, sabe que en el estadio Monumental podrá revertir la situación. Esa era a priori su ventaja, antes de saber el resultado del partido de ida en Bajo Flores. Sin embargo, el partido del fin domingo con su superclásico rival, Boca Juniors, en la Bombonera, tal vez afecte en parte al desgaste mental del equipo del Cholo Simeone.
Boca venció a Cruzeiro tan sólo 2 - 1. Con goles de Riquelme y Dátolo para Boca y Fabricio para el Cruzeiro, la diferencia en relación al desarrollo resultó favorable para el visitante. En especial, en el segundo tiempo, cuando Boca después de conseguir el segundo, le creó cerca de cinco situaciones de gol muy claras a los brasileños, y a pesar de ello, no pudo ampliar la diferencia.
La presencia de Riquelme, sin ser todavía determinante, marca el desequilibrio en esos pases profundos a espaldas de los defensores para las llegadas de los laterales. Palacio y Palermo se generaron sus espacios durante todo el partido y provocaron situaciones de peligro permanente, pero siguen sin encontrar efectividad a la hora de la definición.
El gran destacado fue Sebastián Battaglia. A pesar que ya viene haciendo un buen trabajo desde hace un tiempo, el partido de ayer fue casi impecable. Hacia el final, se notó su desgaste y Cruzeiro equilibró el juego en el medio campo.
Las mayores dudas en Boca, continúan estando en la línea de defensa. Las largas ausencias de Ibarra, Paletta y Morel Rodríguez, le impiden tener una defensa titular y a la vez experimentada. Sólo el paraguayo Cáceres hoy aporta en ese ítem. El resto (Maidana, Alvaro González, Roncaglia, Monzón, suelen rotar en los diferentes partidos y posiciones, y no permite la continuidad necesaria para afianzarse.
Será una revancha dura en Belo Horizonte. Como siempre que cualquier equipo de cualquier parte del mundo visita Brasil. Pero antes, el domingo, se juega el Boca - River.
El Chelsea de Avram Grant, venció al Liverpool en tiempo agregado y se metió en la gran final de la UEFA Champions League. El 1 - 1, en los segundos 90 minutos, que se repitió en el partido de ida, obligó a jugar otra media hora de suplementario para definir al ganador, y futuro rival del Manchester United en la final del 21 de mayo en Moscú.
La final entre Chelsea y Manchester, tendrá valor agregado porque se trata de los dos equipos que lideran la Premier League y llegan con la misma cantidad de unidades a dos fechas del final (el empate en puntos beneficiará al Manchester, por mejor diferencia de gol).
El Manchester, dirigido por Alex Ferguson, es el candidato a quedarse con la orejona. Sin embargo, el nivel de su mayor estrella, Cristiano Ronaldo, ha dacaído en las últimas semanas, y dos de sus jugadores más importantes, como Rooney y Vidic, han sufrido lesiones que los dejaron fuera del partido revancha con Barcelona.
El Chelsea, en cambio, sin ser sorpresa llega a las definiciones con una performance de menor a mayor, tanto en Champions como en la Premier. El alemán Michael Ballack está mostrando su mejor juego desde su arribo a Londres, y se transformó en el líder del su equipo. ¿Podrá el DT israelí lograr en su primer año al frente lo que fue imposible para Mourinho?
El equipo rojo de Rafa Benitez, que era el favorito para superar la serie por su gran tradición en esta copa, no podrá tomarse revancha por la final perdida ante el Milan el año pasado en Atenas.
El Manchester United volverá a jugar una final de Champions después de nueve años, cuando le ganó al Bayern Munich, en recordada definición con goles de Sheringham y Solskjaer, por 2 a 1 en el Camp Nou. Esta tarde, tras haber superado al Barcelona en 180 minutos por la mínima diferencia de 1 a 0, se adjudicó el primer boleto para uno de los dos finalistas que el 21 de mayo llegarán al Estadio Olímpico de Moscú.
El equipo de Ferguson irá por su tercera copa de Europa, y será la primera vez que dos equipos ingleses se enfrenten por esta competencia en una final. El rival de los de Old Traffor, será el que resulte vencedor en la revancha de mañana en Stamford Bridge, entre el local, el Chelsea de Drogbá, Essien y Ballack, y el Liverpool de Gerrard, Torres y Mascherano.
El golazo de Scholes sirvió para la clasificación del equipo inglés.
La Copa Libertadores de América ya tiene sus 16 octavofinalistas. Los partidos con los que se cerraron los grupos 4 y 7, acabaron por definir los cruces en los que el modo es la eliminación directa en partidos de ida y vuelta.
De los ocho combates resultantes, River y San Lorenzo será el más sanguinario de todos. Además de ser el único choque en la fase entre equipos de un mismo país, ambos son grandes candidatos al título y en las filas del Ciclón se alistan ex millonarios de gran trascendencia, como Ramón Díaz, D’Alessandro y Placente (más Emiliano y Michael).
Además, Boca (rival de Cruzeiro) será el tercero en discordia, en medio de tanto morbo. El fin de semana previo a cada uno de los partidos coperos entre cuervos y gallinas, ambos deberán verse las caras con sus pares bosteros, por el torneo clausura argentino, donde los tres (más Estudiantes de La Plata) son los principales animadores del campeonato vernáculo.
Lejos de cualquier pacto, los tres irán por la gloria en los dos frentes. Pero alguno quedará herido. O tal vez, los tres deban ceder parte de sus ambiciones.