Posts Tagged ‘Director Técnico’

Pocas pulgas

noviembre 12, 2007

“Vine a la Argentina para demostrarme a mi mismo que puedo desarrollar mi idea futbolística”. Mas o menos éstas son las palabras que Ricardo La Volpe repite en cuanta ocasión se le presenta ante el insistente acoso periodístico. Un acoso que tiene mucho de “No es hora de que te vayas?”, en lugar de conocer con mayor detalle cada uno de los conceptos que dan forma a la idea futbolística del ex entrenador de la Selección Mexicana.

En poco más de un año de trabajo en el fútbol argentino, los resultados obtenidos por el Bigotón lejos están de ser los que él mismo pretende. Es verdad que el año que lleva desde su arribo al país, debe ser separado en dos etapas por su paso por La Boca y Liniers. Y también es cierto que aún un año no debería ser tiempo suficiente para sentenciar el desarrollo de una idea a través de un equipo de trabajo.

Cada vez es más injusto la manera en que se reconoce (en el fútbol en particular, pero en cualquier ámbito en general) el trabajo de las personas. Es el éxito, o mejor dicho lo que llamamos “salir campeón”, lo que determina la aceptación de las capacidades. Ya sea el sujeto a juzgar jugador, director técnico o dirigente.

Bajo este criterio es que hoy en día, los únicos DT’s que se encuentran a salvo de la condena son Ramón Cabrero y Diego Cagna. Ni siquiera Russo, Ramón Díaz o Simeone hoy gozan del aura que los rodeara hasta hace 5 meses atrás.En el caso de La Volpe, pienso que su caracter con pocas pulgas es un efectivo fertilizante para el desarrollo de la idea del periodismo deportivo amarillo en la Argentina.

Su frontalidad y falta de filtro para declarar, es el alimento de mayor valor nutritivo para las aves rapaces de micrófonos y grabadores. A esto se suma su necedad para despreciar o subestimar a quienes piensan diferente por considerarlos sus enemigos.

“Se pude discrepar radicalmente de las ideas, denunciar las ideas y los comportamientos sin caer en la descalificación”, le dijo el presidente español a su par venezolano en la Cumbre Iberoamericana celebrada en Santiago de Chile el último fin de semana.

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Estrategias

octubre 23, 2007

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Cuatro fechas pasaron desde la última vez en que un DT había sido (con cordialidad) invitado a alejarse de su puesto de trabajo. En aquella ocasión, Guillermo Rivarola estuvo a cargo de la dirección técnica de Olimpo de Bahía Blanca durante tan sólo 10 partidos. Su llegada había sido avalada por la Comisión Directiva pues se creía conveniente delegarle el sitio a un técnico con experiencia en Primera (aunque fuera escasa), en lugar de darle continuidad a Leonardo Madelón, estratega y artífice elemental de la brillante campaña en el reciente ascenso.

Esta tarde, la nueva víctima de la intolencia y la urgencia de resultado se llama Carlos Ischia. Su (ahora ex) equipo Rosario Central (único por debajo de Olimpo) no logra salir de la última ubicación de la tabla de posiciones, y su situación en la tabla de promedios del descenso es poco mejor que aquella. Junto a su eterno rival, Newell’s Old Boys, siendo el canalla proveedor histórico de estrellas del futbol argentino, es un paradigmático caso del desfalco económico institucional que vive el club desde hace décadas.

Sin embargo, a pesar de la innegable realidad en que se encuentra el club de arroyito en el torneo argentino, vale la pena destacar algunos datos que sirven de atenuantes al trabajo realizado por Ischia y cía. Dado el bajísimo presupuesto disponible, excepto algunos pocos jugadores, como el Kily Gonzalez, Azconzabal y Papa entre otros, la gran mayoría del plantel está integrado por jóvenes que han tenido la posibilidad de debutar en el presente campeonato.

Por otra parte, hay existe un elemento estadístico para nada despreciable. Si los partidos de fútbol tuvieran una duración de 75 minutos en lugar de los 90 reglamentarios, hasta la fecha 13 del Apertura actual, Rosario Central hubiera estado gozando de la segunda colocación en vez de la 20°!!! Esto último es una muestra del costo de tener que asumir la pesada lucha por mantener la categoría con muchachos carentes de experiencia. Mientras tanto, los experimentados y (nunca mejor dicho) canallas dirigentes centralistas hacen pasar al que sigue.